El Cabildo entrega la Medalla de Oro de la Isla a las Hermanas Hospitalarias-Complejo Acamán y al Hospital San Juan de Dios

29 de mayo de 2019
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El Cabildo ha entregado este miércoles [día 29] la Medalla de Oro de la Isla a las Hermanas Hospitalarias-Complejo Acamán y al Hospital San Juan de Dios por su especial atención a personas con discapacidad intelectual y otras condiciones especiales. Las Hermanas Hospitalarias-Complejo Acamán se ha convertido en una entidad de referencia en la atención a personas con discapacidad intelectual y daño cerebral adquirido y sus familias, mientras que el Hospital San Juan de Dios es un centro psicopedagógico referente a nivel de la Comunidad Autónoma para adultos con discapacidad intelectual y graves trastornos de conducta.

El acto ha contado con la presencia del presidente del Cabildo, Carlos Alonso; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; y el vicepresidente primero del Cabildo, Aurelio Abreu; así como con la superiora provincial de España de las Hermanas Hospitalarias, Sor Matilde Porras González y el director gerente del Complejo Acamán, Juan Carlos Griñón Camporredondo; el superior del Hospital San Juan de Dios, el Hermano Miguel Martin Calderón y el director gerente del Hospital San Juan de Dios, Juan Manuel de León García.

El presidente del Cabildo resaltó en su intervención que las Hermanas Hospitalarias-Complejo Acamán “recibe hoy la Medalla de Oro del Cabildo de Tenerife como un reconocimiento de la Isla a la que lleva sirviendo setenta años sin desfallecer”. Apuntó que “desde sus inicios, con vocación social, ha ido creciendo hasta convertirse en lo que es hoy: un hospital médico quirúrgico de grupo uno, con más de ciento cincuenta camas y que trabaja en concierto con el Servicio Canario de Salud”.

Carlos Alonso destacó que en el origen y en la trayectoria de San Juan de Dios “existen sentimientos de solidaridad, de hermandad, de responsabilidad y de compromiso con lo que les ocurre a los demás. Cuando no existía la poderosa red de salud pública y asistencia social que hoy disfrutamos, órdenes religiosas como los Hermanos de San Juan de Dios se transformaron en la tabla de salvación de los más necesitados, de los desesperados, de los abandonados, de los que se habrían quedado solos sin la existencia de hombres y mujeres dedicados, por vocación y por convicción, al servicio a los demás”. Añadió que “desarrollaron en esta Isla una labor de la que dan testimonio miles y miles de tinerfeños que sienten esta institución como algo suyo y entrañable”.